monzon.es logo
ir a aviso legal
hacer página principal
añadir a favoritos
buzón del ciudadano
linea decoración
 
 

Fiestas y ferias

Cultura
Deporte
Lugares interesantes
Personajes ilustres
Castillo Templario
 
Tu Ayuntamiento
Servicios
Noticias
Agenda
Tablón de Anuncios
En la Red
Hemeroteca
A fondo
Cita Previa
Preguntas Frecuentes
Enlaces
Tu buzón
Ecos del Cinca
Campeonato de tenis
webcam Plaza Ayuntamiento
pinzana.com
Video Pinzana
Hemeroteca
Tu buzón
 
Video El último Templario
 
 
  Sábado, 31 de julio de 2010   Visitantes online: 21
 
 
Pistas de atletismo
 
Monzón, cuna de deportistas

Monzón se ha apropiado del apellido “cuna de deportistas” con todo merecimiento (las hemerotecas cantan), y la aparición de “estrellas” (Javier Moracho, Conchita Martínez, Eliseo Martín...) va pareja a la de proliferación de instalaciones y clubes. La “ciudad deportiva” es un lujo y un tramado excepcional entre poblaciones de 16.000 habitantes. Se compone del pabellón “Los Olímpicos” (caben 1.200 espectadores sentados), piscina climatizada, el complejo de tres pistas de tenis (sede del Torneo Internacional Femenino “Ciudad de Monzón”, de categoría WTA-75.000 dólares), piscina de verano, dos campos de fútbol (uno de hierba artificial) y las pistas de atletismo que acogieron en el verano de 2006 el Campeonato de Europa B de Pruebas Combinadas. A medio plazo se sumarán una residencia de deportistas (Núcleo de Tecnificación Deportiva vinculado al Centro Atlético Monzón), un rocódromo, otras dos pistas de tenis y un frontón, y también se baraja la construcción de un velódromo.

A dos kilómetros del centro urbano, las instalaciones privadas de Airon Club (ligadas a las empresas químicas) también llaman la atención: piscina de verano de 50 metros, tres pistas de tenis, un frontón y una sala de tiro de precisión. En el cerro de Santa Quiteria,  dos fosos de Tiro Olímpico son lugar ideal para competiciones regionales y nacionales; y en el cauce del Cinca, el coto de la Asociación de Pescadores Deportivos es frecuentado por decenas de aficionados a la caña y el cebo de Aragón y regiones vecinas.
En el Parque de los Sotos se asienta el Club Petanca Monzón. El Club Ciclista Boscos Monzón programa salidas todos los domingos y organiza un par de trofeos al año. El Club Monzón Esquí aglutina a los amantes de la nieve. El Club Rítmica Monzón trabaja diariamente en “Los Olímpicos”. El Club Baloncesto Monzón milita desde hace diez años en liga EBA. Aventura Pirenaica organiza excursiones montañeras y de BTT. El Club Miss Daisy acaba de nacer para promocionar el Duatlón de Montaña. El Club de Ajedrez “Jaime Casas” es uno de los puntales de la región.

En suma, una amplia oferta que es el mejor caldo de cultivo para forjar campeones. El trabajo cotidiano y constante, tanto de los clubes como de las Escuelas Deportivas Municipales, ha dado frutos y Monzón se ufana de sus ocho olímpicos: Javier Moracho, Álvaro Burrell, Eliseo Martín y Javier Gazol (atletas), Conchita Martínez (tenista), y Delfín Campo -fallecido-, Ricardo Campo y Vicente Tomás (esquiadores). El siguiente epígrafe recoge los perfiles del trío más destacado por su proyección internacional.

 

Trío de ases

El ramillete de deportistas excepcionales está representado por un “trío de ases” casi irrepetible: Javier Moracho, Conchita Martínez y Eliseo Martín. Dos atletas y una tenista. Dos caballeros del tartán y una dama de la raqueta. Los tres con vitola de olímpicos (aunque no los únicos) y credenciales que enorgullecen a la ciudad. Muchos han seguido su estela o están en el camino, pero, al menos de momento, ellos son la primera referencia. (La metáfora no es acertada porque las montañas del mundo también conocen a la gente de esta tierra, como se verá en otra página). Monzón “exportó” al mundo a Javier, Conchita y Eliseo, y la transacción le reportó jugosos beneficios: copas y medallas europeas, olímpicas y mundiales a las que sacan brillo en sus mejores sueños decenas de chavales que, gracias a sus paisanos, saben que los héroes y las hazañas no sólo viven en los cuentos... si hay de por medio trabajo y constancia.

Javier MorachoJavier, la explosión

Javier Moracho aterrizó en la pista de atletismo a primeros de la década de los setenta. Saltó altura y triple y corrió los 60 y los 110 metros vallas. Era una fiera con hambre de metal que buscaba la mejor presa. Su progresión siempre encandiló a propios y extraños. En 1978 llegó a las semifinales de 60 mv del Campeonato de Europa; en 1980 se proclamó campeón absoluto de España; y en 1981 se llevó la medalla de plata en el continental celebrado en Grenoble. Los récords nacionales (17 veces campeón) y los buenos cronos en los mítines internacionales fueron noticia un mes sí y otro también, pero el hambre de Javier no estaba aplacada. Le faltaba el “oro” de los dioses y no paró hasta conseguirlo, y se lo apropió en 1986 al ganar la prueba de 60 mv en el Campeonato de Europa Absoluto de Pista Cubierta.
Javier lleva sobre sus espaldas la dulce carga del pionero, del que abre camino y marca la senda. Fue olímpico en Moscú-80, Los Ángeles-84 y Seúl-88. En la pista de tartán era “explosión y nervio”. Hoy viaja por todo el mundo como relaciones públicas de una empresa deportiva, y sigue siendo embajador emérito de una ciudad que lo lleva “clavado” en el corazón.

Conchita MartínezMilady Conchita

Sin duda, el currículum de la tenista es el más espectacular y de mayor peso específico del trío de ases. A grandes rasgos: durante las 18 temporadas que estuvo en activo acabó entre las 50 primeras del ranking, 12 dentro del “Top-15” (1989-2000) y cinco entre las cinco primeras (1993-96 y 2000). En octubre de 1995 se situó en el puesto número dos del mundo. Ha ganado 33 títulos del WTA-Tour (20 sobre tierra batida, su superficie preferida), y acumula 174 victorias en torneos del “Gran Slam”. En 12 ocasiones consecutivas se clasificó para jugar el “Master”, y con el equipo nacional conquistó cinco veces la Copa Federación (1991, 93, 94, 95 y 98). Sus participaciones olímpicas se han saldado con tres medallas, todas en dobles: plata en Barcelona-92 y bronce en Atlanta-96 (con Arantxa) y plata en Atenas-2004 (con Virginia Ruano). Fue reina del Fórum Itálico entre 1993 y 1996. Jugó las finales del Open de Australia (1998) y la de Roland Garros (2000), y el hito de oro de su carrera (esa gran hazaña con la que se identifica a un héroe) data de 1994, año en el que levantó en el All England Tennis la copa de Wimbledon (única española que lo ha conseguido). Conchita anunció su retirada del circuito WTA en abril de 2006. La zagala del Club HINE que subió peldaños a base de miles de pelotazos (constancia) ha hecho historia. Es “la novia de Monzón”.

Eliseo MartínEliseo-París

Eliseo es el atleta que ha recogido la antorcha de éxitos de Javier. Su prueba, los 3.000 metros obstáculos, ha sido durante mucho tiempo “parcela privada” de los deportistas africanos, y él, poco a poco y con loable constancia, se ha hecho un hueco. En este empeño, su entrenador Fernando García “Fondi” ha tenido mucho que ver. Eliseo fue campeón de España junior de 10.000 metros en 1992, y en el Mundial de Seúl de esa categoría, séptimo en la misma distancia y primer atleta no africano. En las temporadas 94 y 95 selló su matrimonio con los 3.000 obstáculos al proclamarse campeón nacional promesa, y su travesía del desierto fue una lesión que le impidió competir en Atlanta-96. No cesó de trabajar y el esfuerzo dio frutos: campeón de España en 1999 y sexto del mundo en la cita planetaria celebrada en Sevilla (la medalla seguía siendo un sueño). A renglón seguido llegó Sidney-2000, y el obstaculista repitió el puesto logrado en la capital hispalense, lo que le reafirmó como “valor en alza”. El último acto de esta progresión  tuvo como escenario París. El 26 de agosto de 2003 se disputó la final de 3.000 metros obstáculos del Mundial de Atletismo, y el montisonense, en una carrera grabada a fuego en la memoria de los aficionados, se plantó en la meta en tercer lugar tras superar a dos rivales en los últimos doscientos metros. Simplemente, épico. Medalla de bronce. Hasta hoy, el cielo del atletismo local.

 

Los otros cinco olímpicos

Los olímpicos de Monzón

Delfín Campo nació en 1966 y, acudiendo al tópico, aprendió a esquiar antes que a caminar. Así, a los nueve años ya lo ficharon para el equipo de promesas de la Federación Española de Deportes de Invierno. Fuerte, potente y atrevido, y especialmente dotado para el esquí, acumuló campeonatos en distintas categorías, a los 17 años entró el Equipo Nacional de Esquí Alpino, y a los 20 se proclamó subcampeón de España de Slalom.
En la temporada 86-87, una polémica con un sector de la Federación le apartó de los cauces habituales de la competición. Sin embargo, arropado por su padre, acudió a las citas por libre, sumó puntos, y se llevó el campeonato nacional. Quienes dijeron que su estrella había empezado a palidecer tuvieron que comerse sus palabras, y como las hazañas cantaban, fue seleccionado para los Juegos Olímpicos de Calgary, y Monzón se puso en pie ante su segundo olímpico. En las pistas de Canadá no hubo medallas.

Ricardo Campo comenzó a esquiar con 4 años en Cerler, Formigal y la Tuca, y con dos profesores de excepción: sus hermanos mayores. Con 12 años entró en el Equipo Nacional Promesas. En 1989, en el Campeonato del Mundo de Vail (EEUU) acabó en el puesto 18 en slalom, y ese mismo año, en la Universiada de Sofia, fue quinto en slalom y supergigante. En 1991 consiguió sus mejores créditos: séptimo en el slalom combinado en el Campeonato del Mundo de Saalbach y, en lo que supone su mayor orgullo, bronce en eslalom en la Universiada de Sapporo. Sigue entrenando duro y el premio de la selección olímpica le llega en 1992, año en que compite en los Juegos de Invierno de Albertille, formando pareja monzonera con Vivente Tomás. Ricardo ocupó el puesto 23 en la combinada.

Vicente Tomás atesora el honor de haber sido olímpico en dos ocasiones: en Albertville-92 y Lillehammer-94. Antes fue campeón de España de Esquí Alpino, y doble mundialista en 1991: en Sapporo como universitario y en Saalbach como absoluto. Desde los años de benjamín y hasta 1994, su nombre figuró en las selecciones nacionales de esquí. Después de la olimpiada del 94, Vicente todavía compitió en los Campeonatos del Mundo Universitarios de Jaca-95, y entre 1994 y 1998, ya con domicilio en Estados Unidos, se proclamó cuatro veces campeón de la Liga Universitaria Americana formando parte del equipo de Sierra Nevada College.

Álvaro Burrell, hijo de otro atleta con larga trayectoria en el Centro Atlético Monzón, comienza a brillar coincidiendo con el apogeo de Moracho. Así, en 1986 ya cosecha el oro regional de decatlón y salto de altura y la plata nacional junior de pruebas combinadas. Pronto se convierte en puntal del equipo montisonense, y se mantiene firme entre la segunda mitad de los ochenta y toda la década siguiente, y todavía en este siglo XXI aporta su grano de arena al equipo de Primera División en los concursos de lanzamiento.
Encauzado hacia la competición atlética más exigente, el decatlón, en 1988 logró el récord de España junior. Campeón y subcampeón de España de pruebas combinadas en varias ocasiones, y bronce en 1990 en los Juegos Iberoamericanos, su carnet de olímpico data de 1992, año de grato recuerdo para el deporte español por el éxito de la Olimpiada de Barcelona. Álvaro fue olímpico con 23 años. Unos meses antes de la cita de la Ciudad Condal, acreditó en decatlón 8.005 puntos, lo que le convirtió en el segundo español (después de Peñalver) en superar el listón de los 8.000.

Javier Gazol tiene sus raíces en Lanaja y se formó deportivamente en Monzón. A los 14 años, en una concentración celebrada en Zaragoza, Hans Ruf, especialista en pértiga y ligado al Centro de Alto Rendimiento de San Cugat, le dice que tiene madera y le invita a quedarse bajo su tutela deportiva. Javier militó en el CAM entre 1996 y 1999, y en el bienio 2000-01 vistió la camiseta del Airtel. Con 16 años saltaba 3,70, al año siguiente, 4,35, y con la mayoría de edad, 5,10. Se fue de Monzón acreditando 5,22, y en la época con el Airtel llegó a los 5,47. En resumen: campeón de España junior al aire libre, campeón promesa al aire libre y en pista cubierta, campeón de España absoluto al aire libre en 2001 y 2004, y campeón en pista cubierta en 2004. Su mejor registro es de 5,60.
Gazol había saltado 5,55 en Turquía en junio, lo que le ponía un pie en Atenas, y para poner el otro necesitaba, como poco, repetir ese salto. En Almería, franqueó los 5,60 y se hizo con el oro nacional y el billete a la Olimpiada de 2004. En la capital griega saltó 5,30 y rozó el listón situado a 5,50, y allí acabó su aventura. En cualquier caso, su carnet de olímpico con 23 años hace presagiar lo mejor.

 
Carrusel de imágenes
Firma digital
Pagos online con tarjeta
Pagos online con tarjeta
Árboles de Monzón
Botón En la red
Agenda Local 21
Plan de Emergencia Exterior
Botón Callejero
PGOU
Botón ir a Encuestas
Zonas WIFI gratuitas
Decoración
Ayto. de Monzón - Plaza Mayor, 4  Tel: +34 974 400 700   Fax: +34 974 404 807   mail: ayuntamiento@monzon.es   CIF: P2221800B

www.monzon.es
Sede electrónica del Ayuntamiento de Monzón
 
| Aviso legal | Política de privacidad | Mapa Web | Créditos | Webmaster | Escudos hermanamiento Monzón Muret  -  Enlace a la página web de Muret